Estaba soñando que me quedaba sola. Había hecho algo muy mal y no sabía qué era. Toda la gente a la que quería me rechazaba y acababa encerrada en un lugar desconocido. Me desperté de golpe por la angustia y la ansiedad, me quité la baba y las legañas, giré la cabeza hacia el otro lado de la cama, y allí estaba él, con la boca entreabierta y respirando profundamente. Me apoyé en su pecho e intenté poner su brazo rodeándome la espalda sin que se despertara, pero no lo conseguí y me abrazó con fuerza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario