"Me senté en la pared baja de cemento de un aparcamiento de Hollywood y me preparé los sándwiches sobre una tabla que encontré en el suelo y que limpié a conciencia para extender encima la mostaza. Mientras me afanaba en esta absurda tarea las potentes luces Kleig de un estreno de Hollywood hendían el cielo -aquel cielo susurrante de la Costa Oeste-. A mi alrededor se oían los ruidos de la loca y dorada ciudad costera. Y ahí quedaba mi carrera en Hollywood: aquélla era mi última noche en Hollywood, y lo que hacía era extender mostaza en la tabla que tenía sobre los muslos, en la parte trasera de los retretes de un aparcamiento".
Jack Kerouac
En la carretera
miércoles, 18 de abril de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
Ell
Ordena les sabates. Prepara les molles de pa per als ocells del matí següent. Es despulla i s’observa a través del mirall. Fa estiraments encara despullat; sempre li fa mal l’esquena. Es posa els calçotets més vells. S’estira al matalàs; fa molt soroll. El cel està buit i hi ha un gat a la teulada. Es col·loca un coixí entre les cames. Es canta una cançó. I s’acaricia les pestanyes. Sent fer l’amor. Està deprimit perquè des de fa molt de temps a la prestatgeria rovellada del lavabo només hi ha un raspall de dents i el llit on intenta dormir és de matrimoni.
domingo, 1 de abril de 2012
Em desperto. Obro els ulls. Estem sols a la carretera. El sol encara no ha marxat i il·lumina lleument el paisatge pla: prats, petits turonets i al fons arbrets que semblen de miniatura. Al costat del sol hi ha una fila de molins que giren i el cel tan sols té petites línies i pinzellades blanques que volen semblar núvols. Això és el millor de viatjar en autobús. El sol ja s'amaga i ho acaricia tot. El viatger de davant meu s'ho ha perdut tot, té la cortina posada. No sé si els alemanys em deixaran continuar dormint. Vaig a intentar-ho. Em tapo.
Me despierto. Abro los ojos. Estamos solos en la carretera. El sol aún no se ha ido e ilumina levemente el paisaje: prados, pequeños montículos y al fondo árboles que parecen de miniatura. Junto al sol hay una fila de molinos que giran y el cielo tan sólo tiene pequeñas líneas y pinceladas blancas que quieren parecer nubes. Esto es lo mejor de viajar en autobús. El sol se esconde y lo acaricia todo. El viajero de delante se lo ha perdido todo, tiene la cortina puesta. No sé si los alemanes me dejarán seguir durmiendo. Voy a intentarlo. Me tapo.
Me despierto. Abro los ojos. Estamos solos en la carretera. El sol aún no se ha ido e ilumina levemente el paisaje: prados, pequeños montículos y al fondo árboles que parecen de miniatura. Junto al sol hay una fila de molinos que giran y el cielo tan sólo tiene pequeñas líneas y pinceladas blancas que quieren parecer nubes. Esto es lo mejor de viajar en autobús. El sol se esconde y lo acaricia todo. El viajero de delante se lo ha perdido todo, tiene la cortina puesta. No sé si los alemanes me dejarán seguir durmiendo. Voy a intentarlo. Me tapo.
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