jueves, 10 de marzo de 2011

Un jueves tranquilo

La casa huele a vainilla, hace sol y tengo agua del río Weiser. El incienso va cayendo quemado en el libro de Haruki Murakami. Suena Delafé y las flores azules. Me gusta hablar con un compañero de clase. Bueno, escucharlo, que yo de hablar...no mucho. He vuelto a reír con ellos. Es jueves. Sí, ese día que llegué a querer y luego a odiar. Cómo se puede querer y odiar un día de la semana. Ahora es un día más o menos como cualquier otro, pero con un recuerdo bonito; con uno de los cuentos que forman la vida. Y ahora, una siestecita antes de ir a ensayar.

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